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Nuestra historia

Alguien dijo una vez: “Si quieres que tu legado permanezca en la historia, antes de morir haz tres cosas; planta un árbol, ten un hijo y escribe un libro”.

Este es nuestro libro, un libro en proceso de ser escrito, nuestra historia…

Axel, Yamilka, Paola, Kaleb y Génesis somos una familia que vivimos siguiendo uno de los modelos que encontramos en la Palabra de Dios, Enoc.

Enoc fue un representante de aquellos que estarán sobre la tierra cuando Cristo venga, que serán trasladados al cielo sin ver muerte.—Eventos de los Últimos Días, p. 63

En otoño del año 2008 dejamos la ciudad y nos fuimos a vivir al campo siguiendo el mandato de Dios de salir de las ciudades. Desde que nuestra primera hija nació hemos educado a nuestros hijos en casa siguiendo el plan establecido por Dios para su educación y nos preparamos para los últimos acontecimientos que sobrecogerán al mundo antes del segundo regreso de nuestro Señor Jesús. A través del estudio de la Palabra de Dios hemos comprendido la importancia de hacer tan importantes cambios en nuestras vidas, en aquella ocasión sentimos el llamado de Dios a compartir nuestra forma de vivir y nuestras creencias como Adventistas del Séptimo Día, así nació el Ministerio En Los Pasos De Enoc en la primavera del año 2013, con el propósito de compartir con el mundo estás importantes noticias para estos últimos días y esta mejor manera de vivir. Compartir a Jesús es nuestra prioridad.

Dios nos ha llamado a estar más cerca de Él y preparar a nuestros hijos para una vida de testimonio y servicio en beneficio de los demás, y el lugar ideal para poder experimentar esa comunión con Él y esa preparación tan necesaria es en la serenidad del campo. Allí podemos llevar una vida más saludable practicando las leyes de la salud y preparar nuestras vidas para Su servicio.

A principios del año 2017 y luego de varios años en los cuales Dios nos estuvo preparando a través de pruebas, de una vida de sacrificio y de vivir con sólo lo básico, confiando en El y viviendo por fe, Dios nos volvió a llamar pero esta vez para ir a trabajar directamente con los necesitados en las líneas delanteras del campo misionero. Dios nos llamó a trabajar en su obra y el beneficio de los necesitados en lugares remotos y sin recursos.

Yamilka estudió y trabajó como enfermera al principio de nuestras vidas antes de que naciera nuestra primera hija, luego estudió Salud y Evangelismo con medicina natural y se preparó como médica misionera tomando estudios patrocinados por una escuela misionera en “Wildwood” Georgia, una institución misionera dedicada a la preparación de personas en las áreas de salud natural y evangelismo.

Luego del nacimiento de Paola (nuestra primera hija) se dedicó completamente a enseñar en casa a nuestros hijos pero siempre sintió el llamado a servir como enfermera en la obra de Dios.

Una de las pasiones y deseos de Axel siempre fué ser piloto (aunque nunca se lo dijo a nadie pues parecía algo inalcansable e imposible). Pero para Dios no hay nada imposible!

Por eso a principios del año 2017 decidimos poner todo ante el altar y avanzar por fe, por fe dejamos atrás todo, nuestras posesiones materiales, el trabajo de Axel, nuestras propias ideas y planes personales, en fin pusimos todo en las manos de Dios y salimos a trabajar al campo misionero. Axel estará entrenándose para ser piloto misionero y Yamilka servirá a Dios con sus conocimientos de enfermería y educación.

Aunque a veces tenemos suficientes pruebas de que Dios no deja sin pan a sus hijos fieles, sin embargo, al estar acostumbrados a la comodidad y la aparente seguridad que el mundo ofrece, al esfuerzo personal por obtener ganancias terrenales y al nuestra fe no ser tan fuerte debido a que no la ponemos en práctica (aunque siempre decimos que tenemos fe) sentíamos que algo no andaba bien en nuestra vida. Nos sentíamos vacíos, las cosas terrenales no nos llenaban.

A medida que seguíamos pasando experiencias en nuestras vidas Dios seguía llamándonos, hasta que decidimos rendirnos a sus pies y avanzar por fe a la encomienda que Él ponía delante de nosotros. “Ve al campo misionero, donde la necesidad es mucha. Trabaja en Mi obra y Yo te sustentare, haz tesoros en el cielo y no en esta tierra… Confía en Mí.” Esa era la voz de mi conciencia, la suave y silenciosa voz de Dios hablándome directamente, una voz que solo se puede oír cuando nuestros pensamientos están conectados con Dios a cada instante.

Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí. -Isaías 6:8

Dios ha sido fiel a su promesa de que Él supliría todas nuestras necesidades.

Nuestro padre celestial tiene mil maneras de proveer nuestras necesidades, las cuales ignoramos completamente. Los que aceptan el único principio de hacer del servicio De Dios el asunto supremo, verán desvanecerse sus apuros y extenderse delante de sus pies un camino despejado.—La Fe por la cual vivo, p. 66

Haciendo uso de la tecnología nos hemos dado a la tarea usando esta página de internet de llevar el mensaje de salir de las ciudades juntamente con los principios bíblicos sobre la salud y la curación natural, al igual que la verdadera educación de nuestros hijos a nuestros hermanos en Cristo, familiares y amigos en general. Además compartimos con todos los lectores de esta página el trabajo que hacemos y nuestras experiencias en el campo misionero. Sabemos que es una tarea colosal pero nuestra ayuda y fortaleza viene de Dios.

Como familia Dios nos ha llamado a ayudar a los necesitados, y eso es lo que hemos decidido hacer desde el año 2017, trabajando como misioneros a tiempo completo en el extranjero. Por eso nuestro deseo y oración es que todos los que de una forma u otra estén en contacto con nuestro ministerio puedan sentir el mismo llamado que nosotros hemos sentido, pues el llamado es para todo Su pueblo.

Nuestra historia continua y podemos decir que una nueva etapa ha comenzado desde ahora en adelante.

Le invitamos a conocer más sobre nuestro llamado a trabajar en el campo misionero haciendo clic aquí.

Pueden ver más sobre nuestra historia y el llamado a ser piloto misionero haciendo clic aquí.

Vivamos una vida de obediencia, de santidad, de intensa comunión con nuestro Padre celestial, de fe, más saludable, más cerca de Dios para que podamos decir como se dijo de Enoc, caminó con Dios… y Dios se lo llevó.

Pueden seguir nuestras historias en el campo misionero  haciendo clic aquí.

¿Por que nuestro ministerio se llama “En Los Pasos De Enoc”?

Nuestro ministerio está basado en varios versos bíblicos y citas inspiradas como las siguientes (entre otras).

Fiel es el que os llama, el cual también lo hará. (Cumplirá su promesa)—1 Tesalonicenses 5:24

Mi Dios, pues, suplirá toda necesidad vuestra, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.—Filipenses 4:19

Y sabemos que Dios hace que todas las cosas ayuden para bien a los que le aman, esto es, a los que son llamados conforme a su propósito.—Romanos 8:28

Porque ninguna cosa será imposible para Dios.—Lucas 1:37

No temas, porque yo estoy contigo. No tengas miedo, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré, y también te ayudaré. También te a sustentaré con la diestra de mi justicia.—Isaias 41:10

La paz os dejo, mi paz os doy, yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, no tenga miedo.—Juan 14:27

No te he mandado que te esfuerces y seas valiente? No temas ni desmayes, porque Jehovah tu Dios estará contigo dondequiera que vayas.—Josue 1:9

Estando convencido de esto: que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús.—Filipenses 1:6

Y a aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o pensamos, según el poder que actúa en nosotros,—Efesios 3:20

Clama a mí, y te responderé; y te revelaré cosas grandes e inaccesibles que tú no conoces.—Jeremías 33:3

Estad quietos y reconoced que yo soy Dios.—Salmos 46:10

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.—Mateo 28:19-20

Hay un sinnúmero de familias pobres en cuyo beneficio no podría hacerse mejor obra misionera que la de ayudarlas a establecerse en el campo y enseñarles cómo obtener sustento del cultivo de la tierra. 

Necesítanse familias de misioneros que vayan a establecerse en regiones desoladas. Vayan a ocupar regiones desatendidas buenos agricultores, hombres de finanzas, constructores y personas aptas en las varias artes y oficios, para mejorar las condiciones de aquellas tierras, implantar industrias, prepararse humildes viviendas y ayudar a sus vecinos. Dios ha hecho atractivos los lugares más ásperos de la naturaleza y los más desiertos, dotándolos de bellezas en medio de las cosas repulsivas. Así también debemos obrar.—El Ministerio de Curación, p. 144 y 146

Una vez y otra el Señor ha instruido a los miembros de su pueblo a que saquen sus familias de las ciudades y las lleven al campo, donde puedan cultivar sus propias provisiones, porque en el futuro el problema de comprar y de vender será muy serio. Ahora deberíamos prestar atención a la instrucción que se nos ha dado vez tras vez: Salid de las ciudades e id a los distritos rurales, donde las casas no están apiñadas unas al lado de otras, y donde estaréis libres de la interferencia de los enemigos.—De la Ciudad Al Campo, p. 9