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Alimentación

La dieta original

Nuestro primer deber hacia Dios y hacia nuestros semejantes es el desarrollo individual, cada facultad, conque el Creador nos ha dotado debemos cultivarla hasta el más alto grado de perfección para realizar la mayor suma del bien de la cual seamos capaces, por tanto, está bien invertido el tiempo que se usa en la adquisición y la preservación de la salud física y mental, no podemos permitirnos empequeñecer o inhabilitar ninguna función del cuerpo o de la mente, con la misma seguridad con que lo hagamos debemos sufrir las consecuencias. – Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, p. 15

La preservación y adquisición de la salud depende de muchos factores, la alimentación es uno de estos factores que debemos considerar, siendo de gran importancia pues nuestro cuerpo se construye y se compone a partir de lo que comemos, los alimentos que ingresan al organismo por medio de la dieta nos pueden ayudar a edificar saludablemente nuestros cuerpos, o por el contrario también pueden empujarnos hacia la pérdida de nuestras facultades físicas, así como  también de nuestras facultades mentales, puesto que la salud mental también se ve influenciada directamente o indirectamente por la dieta.

¿Cómo podemos conocer el régimen alimentario más correcto para el fomento y la preservación de la salud?

La Palabra de Dios constituye una fuente fidedigna de información también en este tema. Información que la ciencia hace tiempo atrás la contradecía en gran medida, y sin embargo en los últimos años se está ocupando de confirmar cada vez más.

Para saber cuáles son los mejores comestibles tenemos que estudiar el Plan original de Dios para la alimentación del hombre. Él creó al hombre y comprende sus necesidades. Indicó a Adán cual era su alimento diciendo:

He aquí que os he dado toda planta que da semilla y todo árbol en que hay fruto y que da semilla os será para comer. Génesis 1:29

Al salir del Edén para ganarse el sustento labrando la tierra bajo el peso de la maldición del pecado el hombre recibió permiso para comer también “plantas del campo”.

Por tanto:

Los cereales, los frutos carnosos, los frutos oleaginosos, las legumbres y las hortalizas constituyen el alimento escogido para nosotros por el Creador. Preparados de modo más sencillo y natural posible, son los comestibles más sanos y nutritivos. – El Ministerio de Curación p. 227, 228

Nuestro cuerpo se forma con el alimento que ingerimos. En los tejidos del cuerpo se realiza de continuo un proceso de reparación, pues el funcionamiento de los órganos acarrea desgaste, y éste debe ser reparado por el alimento. Cada órgano del cuerpo exige nutrición. El cerebro debe recibir la suya, y lo mismo sucede con los huesos, los músculos y los nervios. Ministerio de curación, p. 146

Después del pecado, el hombre tuvo que proveerse su propia comida. Dios le habló y le dijo:

Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás. Génesis 3:18

Por eso hoy en día tenemos que preparar nuestros propios alimentos. Pero debemos de prepararlos lo mas sencillo y sanos posible para que sean de beneficio para nuestros órganos. Hay muchas variedades de alimentos que Dios a provisto, pero debemos saber como combinarlos y prepararlos correctamente.

Para un cuadro completo sobre la alimentación correcta y como debemos proceder con nuestros alimentos vea esta ley de salud, pues la alimentación es una de la ocho leyes de la salud. Para ir a la sección de preparación de alimentos oprima aquí.

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