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La ciencia confirma los escritos del Espíritu de Profecía

En años recientes, se ha destacado a los Adventistas del Séptimo Día como uno de los pueblos más longevos estudiados. Varios estudios se han hecho sobre el estilo de vida vegetariano de los Adventistas en comparación con personas no vegetarianas que comen carne de animales en relación al índice de enfermedades y años de vida. Estos estudios en todos los casos han revelado que el pueblo Adventista es más saludable y vive más años que el resto de la población. A continuación le mostramos algunas pruebas de esto y como la ciencia ha comprobado lo que predican sobre la salud los Adventistas del Séptimo Día.

El tabaco un veneno lento y maligno

El tabaco es un veneno de la especie más engañosa y maligna, porque tiene una influencia, primero, paralizadora sobre los nervios del cuerpo. Es tanto más peligroso porque sus efectos en el organismo son muy lentos y al principio difícil de ser apreciados. Multitudes han caído víctimas de su influencia venenosa; ciertamente se han suicidado mediante este veneno lento.— La Temperancia, p. 51

La importancia de esta declaración está bien documentada por el Informe del Cirujano General de 1963, sobre el hábito de fumar. No obstante, a los Adventistas del Séptimo Día este mensaje les fue dado cien años antes de ser comprobado por la investigación científica.

El consumo de carne causa de ataques al corazón y muerte súbita

Su carne es veneno, y ha producido, en quienes la han consumido, calambres, convulsiones, apoplejía y muerte repentina.— Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, p. 461. (1866)

Tenéis carne, pero nos es buen material. Estáis en peor condición por esta cantidad de carne. Si cada uno de vosotros se restringiera a un régimen estricto, que os haría perder de 12 a 15 kilogramos de vuestro peso total, estarías mucho menos propenso a la enfermedad. El consumo de carne ha producido una calidad pobre de sangre y de carne. Vuestro organismo se halla en un estado de inflamación preparado para la enfermedad. Estáis propensos a ataques agudos de enfermedad y a una muerte repentina…— Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, p. 462. (1868)

El estudio hecho entre los Adventistas del Séptimo Día, sobre la salud, ha demostrado que los hombres que han llegado a los 40 años y consumen carne regularmente tienen cuatro veces más la probabilidad de morir de ataques al corazón que los vegetarianos. Los hombres que consumen carnes rojas tres veces por semana, duplican el riesgo de sufrir un ataque al corazón.

Los factores comunes que se hallan en una dieta que propicia la arterioesclerosis y las enfermedades del corazón son: las grasas saturadas, el colesterol, las fibras solubles, el beta caroteno y la obesidad. Dos terceras partes de las grasas saturadas en nuestra dieta provienen de productos animales. La carne carece de fibras. La carne es rica en grasa y duplica el riesgo de ser obeso, lo cual aumenta el riesgo de los ataques al corazón. Los que comen carne, generalmente comen menos frutas y verduras, reduciendo así el consumo de fibra y de beta caroteno.

La carne como causa del cáncer

El cáncer, los tumores y todas las enfermedades inflamatorias son producidas mayormente por comer a base de carne.— El Ministerio Médico, p. 370

El régimen a base de carne es un asunto serio. ¿Vivirán los seres humanos a base de carne de animales muertos? La respuesta, por la luz que Dios me ha dado es: “No, decididamente no”. — Consejos sobre el Régimen Alimenticio, p. 463, 464

En el estudio hecho sobre la salud de los Adventistas, se halló que las personas que consumen carne con regularidad, comparado con los vegetarianos, tienen un factor de riesgo del 41% más alto de sufrir cáncer de próstata, y un factor de riesgo de 66% de contraer cáncer de ovario. En el caso del cáncer de ovario hubo una relación directa entre el consumo de carne y la incidencia de este tipo de cáncer. Comparando los que comían mucha carne, leche, huevos y queso con los que consumían estos productos ocasionalmente, los primeros tenían un riesgo 3.6 veces mayor de contraer cáncer de próstata que los segundos. Los que comían mayormente carnes rojas, tenían un riesgo 2.5 veces mayor de contraer este tipo de cáncer que aquellos que ocasionalmente comen este tipo de carnes. Los que comen carne cinco veces por semana, comparados con aquellos que comen menos de una vez por semana, tienen 2.5 veces mayor riego de contraer cáncer de próstata. El uso de la carne duplica el riesgo de contraer el linfoma de Hodgkin. Comer carne de res, huevos, o pescado más de tres veces por semana duplica el riesgo de contraer cáncer de la vejiga. Hubo seis veces mayor riesgo de contraer cáncer del pulmón en las mujeres no fumadoras, pero que consumían grasas saturadas, que en las que no consumían este tipo de grasas. De 47,949 varones, profesionales de la salud estudiados, en los Estados Unidos, y que consumían carnes rojas, el riesgo relativo de contraer cáncer de colon era 1.71. Para los que comían bistec, cerdo, o cordero, como su plato principal, cinco veces por semana, el riesgo fue 3.57 veces. Las carnes rojas, y los alimentos ricos en proteínas estuvieron asociados con un alto riesgo de cáncer del riñón. El cáncer endometrial es más probable que ocurra en los que tienen un elevado consumo de proteínas de origen animal.

Los mecanismos comunes por los cuales la alimentación puede aumentar el riesgo del cáncer, entran en operación, cuando además de consumir carne, la dieta es pobre en fibras, hay virus, algunos químicos, la baja resistencia, el desequilibrio hormonal, y la abundancia de grasa (especialmente animal) etc. Así también entran en operación la mayoría de los factores que protegen contra esta enfermedad, cuando se consume fruta, verduras, fibras, y, además, no forman parte de la alimentación la grasa animal, los fitoquímicos, y los virus de origen animal.

La carne como una causa de la obesidad

Los que usan carne en abundancia, no siempre tienen un cerebro despejado y una inteligencia activa, debido a que el uso de la carne tiende a causar una tosquedad o pesadez en el cuerpo, y  entorpece las facultades más delicadas de la mente.

Estudios entre los Adventistas demostraron, que el 16% de las mujeres vegetarianas estaban 130% veces o más en el peso ideal, en contraste con el 32% de las mujeres no vegetarianas que estaban en esa categoría. Para los varones, los porcentajes eran el 8% contra el 20% respectivamente. En los omnívoros, la proporción era de dos a dos, y el doble de riesgo de ser obesos.

Esto se explica por el hecho de que en la carne se halla una cantidad considerable de grasa en menor espacio. Esto la colocaría entre los alimentos de una alta densidad calorífica. Estudios basados en una alimentación líquida ya sea esta normal o un concentrado de una densidad de 1.8 veces mayor en fuerza, demostró que el consumo por persona es 57% mayor en calorías cuando se usó el alimento más concentrado.

La carne como una causa de la osteoporosis

Les he mostrado que su régimen a base de carne, que creían que era esencial, no era necesario, y que puesto que ellos estaban formados de lo que comían, el cerebro, los huesos y los músculos se hallaban en una condición enferma, porque vivían a base de carne de animales muertos… — Consejos sobre el Régimen Alimenticio, p. 463, (1896)

La dieta omnívora, resulta en huesos con mala constitución, y con el riesgo mayor de desarrollar osteoporosis.

En un estudio hecho con 320 varones lacto-ovo-vegetarianos quienes habían practicado esta dieta por 20 años, versus 320 omnívoros entre 20 y 29 años de edad, no había diferencia alguna en cuanto a la densidad ósea. Sin embargo, estudios hechos con mujeres, mostró una densidad mucho más pobre en las omnívoras que en las vegetarianas. Una dama de 80 años, vegetariana, tenía una densidad ósea igual que una dama de 60, pero cuya dieta era omnívora. Esto puede ser debido a un consumo más elevado de proteínas con más aminoácidos sulfúricos, lo cuales causan una reducción en la reabsorción tubular del calcio en el riñón. Aun cuando la excreción del calcio en la orina se aumentaba con un consumo mayor de proteína, la reabsorción intestinal también se aumentó.

Mujeres vegetarianas cuyas edades oscilaba entre los 50 y los 89 años, perdieron sólo el 18% de su masa ósea, mientras que las no vegetarianas perdieron el 35% de su masa ósea, aun cuando se administró la misma cantidad de calcio en sus dietas.

Se ha sugerido que una dieta ácida elevada, estimula la reabsorción osteoclástica en los huesos, y aumenta la excreción del calcio en la orina. La carne es un alimento elevado en ácidos. Ratas a las cuales se les alimenta prolongadamente con una dieta ácida elevada, les produce osteoporosis. A fin de proteger el cuerpo de la acidosis, el hueso es obligado a proveer más calcio y fósforo para mantener el pH de la sangre.

La carne tiene un bajo índice de calcio y de fósforo, lo cual podría ser otra razón del problema entre los no vegetarianos.

Otros estudios no muestran diferencia alguna entre vegetarianos y no vegetarianos respecto a la densidad ósea.

La carne como una causa del decremento en la resistencia

Es un error suponer que la fuerza muscular dependa de consumir alimento animal, pues sin él las necesidades del organismo pueden satisfacerse mejor y es posible gozar de salud más robusta. Los cereales, las frutas, las oleaginosas y las verduras contienen todas las propiedades nutritivas para producir buena sangre. Estos elementos no son provistos tan bien ni de un modo tan completo por la dieta de carne. Si la carne hubiera sido de uso indispensable para dar salud y fuerza, se la habría incluido en la alimentación indicada al hombre desde el principio. — Consejos sobre el Régimen Alimenticio, p. 473, 474. (1905)

En un estudio hecho en Suecia con nueve atletas con una dieta de tres días alta en carbohidratos (tal como fue la dieta original), esta produjo casi tres veces más resistencia (167 minutos), mientras que una dieta alta en proteínas y grasa sólo produjo (57 minutos de resistencia) Esto se debió al aumento del glicógeno en los músculos, como resultado de la dieta alta en carbohidratos.

Los resultados de una dieta alta en grasa animal causó una reducción de 2.3 veces el difosfoglicerato (DGP) en los glóbulos rojos, lo cual indicó menos oxígeno disponible para las células de los tejidos, mientras que la grasas vegetales no redujeron el DGP.

La obesidad causa de enfermedad

Debemos mencionar aquí esta declaración que ya vimos al principio,

Tenéis carne, pero nos es buen material. Estáis en peor condición por esta cantidad de carne. Si cada uno de vosotros se restringiera a un régimen estricto, que os haría perder de 12 a 15 kilogramos de vuestro peso total, estarías mucho menos propenso a la enfermedad. El consumo de carne ha producido una calidad pobre de sangre y de carne. Vuestro organismo se halla en un estado de inflamación preparado para la enfermedad. Estáis propensos a ataques agudos de enfermedad y a una muerte repentina… — Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, p. 462. (1868)

El pan integral: mejor que el pan blanco para la salud

El pan de harina refinada no puede impartir al sistema la nutrición que encontramos en el pan de harina entera. El uso de pan de harina refinada no puede conservar el cuerpo en una condición saludable.— Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, p. 380 (1868)

En la elaboración del pan, la harina blanca muy fina no es la mejor. Su uso no es saludable ni económico. El pan de flor de harina carece de los elementos nutritivos que se encuentran en el pan amasado con harina integral de trigo. Es causa frecuente de estreñimiento y otros efectos malsanos.— Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, p. 380 (1905)

Hay dos tipos de fibra en nuestra dieta: la fibra soluble que es la que ayuda a mantener bajo el serum colesterol y los triglicéridos. Las mejores fuentes son: la avena, los frijoles, las manzanas, el centeno y el salvado, reduciendo así los riesgos de ataques al corazón. El tipo de fibra insoluble, como la que se halla en el trigo sin refinar, reduce el riesgo del cáncer del colon.

El riesgo de un ataque al corazón fue sólo del 56% cuando la fibra en la dieta se aumentó en diez gramos.

Hay muy poca fibra en los granos refinados. Hay estudios numerosos en relación con el riesgo del cáncer del colon cuando falta fibra en la dieta. El riesgo del cáncer del colon disminuye cuando se aumenta la fibra en la dieta. El doctor Dennis Burkitt dice que la causa principal de apendicitis, venas varicosas, diverticulitis, cáncer del colon, hernia hiatal, constipación y otros problemas de salud, es la falta de fibra en la dieta.

En el estudio hecho sobre la salud de los adventistas, se halló que los hombres que regularmente comían pan integral, tuvieron sólo el 56% del total esperado de los ataques no fatales del corazón y el 89% del total esperado de los ataques fatales del mismo órgano.

Hay poca o casi ninguna fibra en los productos animales. Veinte por ciento de nuestras calorías provienen de los granos, y es por eso que el énfasis de hoy en la dieta está en los granos y que estos deben ser integrales. Las frutas, los vegetales también poseen fibra, pero sólo el 9% de nuestras calorías provienen de tales fuentes.

Las nueces estaban contempladas en la dieta ordenada por el Creador 

Los cereales, las frutas carnosas, las oleaginosas y las legumbres constituyen el alimento escogido para nosotros por el Creador.— Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, p. 433 (1905)

Convenientemente preparadas, las aceitunas, lo mismo que las oleaginosas, pueden reemplazar la mantequilla y la carne.— Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, p. 429 (1905)

Los granos, las semillas y las nueces fueron incluidos en la dieta original. Los adventistas han promovido el consumo de las nueces en la dieta. En el estudio antes mencionado, hecho entre adventistas, se halló que los varones que consumían nueces diariamente, tuvieron únicamente la mitad de ataques fatales del corazón a diferencia de aquellos que rara vez comían nueces. Se ha demostrados que las semillas de nogal y las almendras disminuyen el nivel de los lípidos en el suero sanguíneo.

La relación entre la lisina y la argentina en las almendras, es un 0.2 por ciento, lo cual en experimentos hechos con ratas, ayuda a mantener bajo los niveles de colesterol en la sangre, mientras que la relación entre la proteína en la leche y la caseína, es de 2.0, permitiendo así un elevado nivel de colesterol en la sangre.

La comunidad científica, por otra parte, a menudo ha ignorado el valor de las nueces, o ha pensado que tienen tan elevado contenido de grasa para ser recomendadas. Los médicos que abogan por una medicina responsable y son de una mentalidad progresista, y además están interesados en la salud, recomiendan básicamente una dieta compuesta de cuatro grupos de alimentos y son: las frutas, los cereales, las leguminosas y las verduras; aun cuando han puesto a un lado las nueces. Hoy la evidencia científica disponible demuestra las ventajas de usar las nueces moderadamente, como lo han promovido los adventistas.

La dieta original es la dieta más saludable 

Para saber cuáles son los mejores comestibles tenemos que estudiar el plan original de Dios para la alimentación del hombre. El que creó al hombre y comprende sus necesidades indicó a Adán cuál era su alimento. Los cereales, las frutas carnosas, los frutos oleaginosos, las legumbres y las hortalizas, constituyen el alimento escogido para nosotros por nuestro creador.— El Ministerio de Curación, p. 227-228 (1905)

Una y otra vez se me mostró que Dios está tratando de guiarnos de vuelta, paso a paso, a su plan original: que el hombre subsista a base de productos naturales de la tierra.— Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, p. 453 (1890)

La dieta original que Dios dio al hombre consistió de frutas, cereales, semillas, nueces. Después que el hombre abandonó el Edén, los vegetales fueron añadidos a su dieta. Gen. 1:28; 3:18. Estos constituyen una verdadera dieta vegetariana.

Un adventista vegetariano de 35 años, ha vivido 3.7 años más que un adventista no vegetariano. Los adventistas no vegetarianos tienen un índice de un 33% más alto de probabilidades de morir por cualquiera de todas las causas combinadas, que los adventistas vegetarianos.

Entre la población en general, los que consumen carne habitualmente, a la edad de 40 años, tienen cuatro veces más posibilidades de un ataque al corazón que los vegetarianos.

Los varones adventistas que no son vegetarianos, su riesgo es 3.8 veces mayor que los vegetarianos, de que en su certificado de defunción aparezca la diabetes como una de las causas de su muerte. Los adventistas varones no vegetarianos tienen un riesgo de 41% mayor de morir de cáncer de próstata. Y no sólo eso, las mujeres en este grupo tienen un riesgo de 66% de morir por cáncer de ovario, comparadas con las mujeres adventistas vegetarianas. El consumo de carne tiene relación directa con el cáncer de ovario. Los que consumen en alto grado carne, leche, huevos y queso, tienen 3.6 veces mayor riesgo de morir por cáncer de próstata, en comparación a los que consumen estos productos esporádicamente.

Es extremadamente difícil hoy día, cumplir con las recomendaciones científicas sobre la dieta, cuando habitualmente la dieta es a base de carne. La dieta original, siendo alta en hidrocarbonatos, es la ideal para la aptitud física. Es más económica y ecológicamente es más sana. La dieta original enriquecida con una buena cantidad de vitamina B-12, es la dieta ideal óptima recomendada.

La dieta original es la mejor desde el punto de vista del colesterol y las grasas saturadas.

La dieta original, vegetariana, no contenía colesterol. La Comisión de Recursos Intersociales para la Enfermedades del Corazón declara: “En una dieta donde no se halla el colesterol, la arterioesclerosis severa no ha sido posible serle inducida a los primates (monos usados en experimentos de laboratorio).”

El colesterol sólo se halla en los productos animales. No se encuentra en ninguna planta comestible. Los mandriles (especie de monos) que fueron alimentados con una dieta alta en grasas saturadas, éstas elevaron su nivel de colesterol en el suero sanguíneo, pero no les causó daño en las arterias. Unicamente cuando el colesterol fue añadido a la dieta, el daño vascular ocurrió. Las grasas saturadas sin colesterol, en la dieta, no dañan las arterias.

Estudios recientes mostraron, que el aguacate en verdad disminuye el nivel de colesterol en la sangre, mejor que la dieta alta en carbohidratos y baja en grasas, que recomienda la Asociación Americana del Corazón Fase III. Sin embargo, el aguacate es alto en ácido palmítico (18%) el cual es el mayor ácido graso saturado. Se piensa que este ácido eleva el colesterol en el suero sanguíneo. Más aun, el colesterol puro, jamás produjo arterioesclerosis en los monos. Fue el colesterol oxidante el que causó daño. El cuerpo fabrica diariamente cuatro veces más colesterol que el promedio que cada americano ingiere de los alimentos que consume. El cuerpo produce colesterol puro, en lugar de productos oxidados. El colesterol obtenido de los productos animales, en nuestra dieta, contiene algunos de estos productos oxidados. (Epoxides)

Ha sido demostrado que el colesterol oxidado es hidrolizado en el tracto gastrointestinal en forma de triolitos. Si este producto se administra a animales pequeños, produce un cambio significativo en tres aminoácidos de la cadena que forma la elastina en las paredes de las arterias. Esta cadena es controlada por un gen. Es posible que estos triolitos afecten ese gen. Estos cambios en la elastina pueden ser significativos en etiología de la arterioesclerosis. Sin colesterol en la dieta, los riesgos de un ataque al corazón disminuyen en los varones, posiblemente hasta en un 90%. Los varones adventistas, vegetarianos estrictos, tuvieron un porcentaje del 14% de ataques al corazón de lo esperado, pero en este estudio, ninguno de los afectados había practicado esta dieta por más de cinco años. Podría estimarse, que si estos individuos hubiesen practicado esta dieta la mayor parte de su vida, el porcentaje de casos hubiese sido un 10% en lugar de un 14%.

La Organización Mundial de la Salud permite el consumo de 300 miligramos de colesterol como el límite máximo en la dieta diaria, pero el límite inferior recomendado es 0. Pues afirma que el colesterol no es un nutriente esencial y que el cuerpo es capaz de sintetizar colesterol por si mismo. La dieta vegetariana, sin carne, es obviamente la dieta óptima.

Nuestra dieta debiera ser una dieta vegetariana 

Las hortalizas, las legumbres, las frutas y los cereales deben constituir nuestro régimen alimentario. Ni una onza de carne debería entrar en nuestro estómago.— Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, p. 454 (1903)

Las ventajas de seguir este consejo pueden ser enumeradas como siguen:

  1. Los vegetarianos viven más.
  2. Los vegetarianos padecen menos enfermedades crónicas, enfermedades del corazón, cáncer, diabetes, osteoporosis, obesidad, etc.
  3. Los vegetarianos tienen mejor aptitud física y mayor resistencia.
  4. La dieta vegetariana es más económica.
  5. La dieta vegetariana es ecológicamente más saludable.

Una dieta vegetariana es superior a una dieta a base de carne desde el punto de vista ecológico. Un acre de tierra sembrado de trigo, proveerá 800,000 calorías, pero si esa porción de tierra se usa para ganado, y luego los animales que allí pastan son llevados al matadero para ser sacrificados, la carne obtenida proveerá sólo 200,000 calorías. Se perderá el 75% de las calorías que podrían obtenerse al usar esa cantidad de tierra para la siembra del trigo.

La carne de los animales es muy pobre como fuente de calorías. Al tomar un vaso de leche, uno logra sólo un 15% de las calorías que el animal consumió; al comer huevos, sólo conseguimos el 7%; cuando comemos un bistec sólo ingerimos 4% de las calorías que el animal comió. Además, la carne de los animales es muy pobre como fuente de proteínas. Si uno bebe leche, sólo logra el 23% de la proteína que el animal consumió. Al comer cerdo, sólo se aprovecha el 12% de la proteína ingerida por el animal y al comer un bistec, sólo se ingiere el 10% de la proteína usada para alimentar a los animales.

El agua se está acabando en muchos lugares. Se usa mucha energía para obtener agua potable, y la energía también se está agotando. Se usa 25 veces más agua para producir una libra de carne que para producir una libra de vegetales.

Debiéramos comer mayormente frutas y verduras 

Las verduras y las frutas bien preparadas en su correspondientes estación serán benéficas…— Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, p. 366 (1887)

Los cereales, las frutas carnosas, las oleaginosas y las legumbres constituyen el alimento escogido para nosotros por el Creador. Preparados del modo más sencillo y natural posible, son los comestibles más sanos y nutritivos.— Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, p. 366 (1905)

En los cereales, las frutas, las legumbres, las hortalizas y las frutas secas oleaginosas (nueces) han de encontrarse todos los productos alimenticios que necesitamos.— Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, p. 367 (1906)

El estudio sobre salud hecho entre los Adventistas, mostró, que los vegetarianos consumen el doble de vitamina A y cuatro veces más vitamina C que la población en general. Las vitaminas antioxidantes A, E, y la C reducen el riesgo de contraer cáncer. La dieta original era rica en frutas y vegetales los cuales contienen estas vitaminas. Los alimentos de origen animal no son muy ricos en estos nutrientes.

La vitamina A se encuentra en productos animales, pero el beta-caroteno que hay en las plantas (el cual el cuerpo transforma en vitamina A) han mostrado reducir el riesgo del cáncer en los tejidos epiteliales (piel, pulmones, vejiga, cuello de la matriz, algunos cánceres del tracto intestinal, cáncer de mama y cáncer de la vesícula biliar). En estudios realizados, el beta-caroteno parece ser más efectivo que la vitamina A que que se encuentra en los alimentos a base de carne animal.

Se están revisando los resultados de aproximadamente 200 estudios hechos, los cuales tuvieron como objetivo descubrir la relación que existe entre el consumo de frutas y verduras y la aparición de cánceres en los pulmones, colon, mama, cuello de la matriz, esófago, cavidad oral, estómago, vejiga, páncreas, y los ovarios.

El efecto protector por consumir frutas y verduras fue estadísticamente significativo en 128 casos de los 156 estudiados, los cuales fueron expresados en términos de riesgo relativo. La mayoría de estos cánceres se hallaron en personas con muy bajo consumo de frutas y verduras (por lo menos una cuarta parte más bajo que la población) y cuyo riesgo de contraer cáncer fue el doble, comparado con los que tuvieron un alto grado de consumo, aun después del controlar los factores que podrían potencialmente confundir. Para el cáncer del pulmón, la protección fue significativa en 24 de 25 casos estudiados, después de controlar el hábito de fumar en la mayoría de los casos. Las frutas en particular tuvieron un significativo efecto protector en cánceres del esófago, cavidad oral y laringe, en 28 de 29 casos estudiados.

Fuerte evidencia se halló del efecto protector que las frutas y verduras tienen contra cánceres del páncreas y el estómago, en 26 de 30 casos analizados, así como en cánceres colorectales y de la vejiga, (23 de 28 casos estudiados). En los casos de cánceres del cuello de la matriz, del ovario y del endometrio, un efecto protector fue hallado en 11 de 13 casos estudiados. Para el cáncer de mama, un efecto protector fuerte y consistente fue hallado en una meta-análisis. Parecería que un beneficio mayor de salud pública podría ser logrado por aumentar substancialmente el consumo de estos alimentos.

Hay un riesgo reducido del cáncer pancreático cuando se usan frutas y vegetales crudos. El riesgo del cáncer en la faringe es reducido a la mitad cuando en la dieta hay un elevado consumo de frutas y vegetales.

En un estudio hecho con un grupo de control, se examinó la influencia de la dieta sobre el riesgo que tienen las mujeres que nunca han fumado, de contraer cáncer del pulmón. Las damas que tuvieron un elevado estadístico de consumo de vegetales tenían un extraño índice bajísimo de 0.2 de riesgo. El efecto de todos los vegetales combinados fue mayor que los vegetales verdes y amarillos solos. El efecto protector del total del caroteno fue mayor que el del betacaroteno solo. El retinol (un indicador de la vitamina A proveniente de los animales) no estuvo asociado con la disminución del riesgo.

Tres estudios hechos mostraron que un bajo consumo de vegetales fue el mejor predictor del cáncer del pulmón. Un estudio de estos mostró que bajo consumo de frutas fue el mejor predictor de los tres. Se estima que con una dieta apropiada, el 30% de la población (fumadora) en los Estados Unidos podría reducir el riesgo de contraer cáncer del pulmón del 29-54%.

La Academia Nacional de Ciencias, recomienda ahora que cada individuo coma por lo menos cinco porciones de frutas y vegetales cada día, y seis porciones de frijoles y granos diariamente. Estas recomendaciones surgen como resultado de estudios hechos.

Una adecuada cantidad de vitaminas A, E y C, que son antioxidantes, han demostrado reducir el riesgo de las cataratas. Las personas que consumieron menos que 3.5 porciones de frutas y vegetales por día, han incrementado el riesgo de contraer cataratas de 5 a 12 veces.

Un estudio hecho por médicos, los cuales administraban a sus pacientes beta-caroteno, o placebo, mostró que el riesgo de tener un ataque al corazón, o embolia, disminuyó en la mitad en aquellos que recibieron el beta-caroteno , aunque estudios más recientes no han confirmado este hecho. Las personas cuya edad es mayor de 60 años, y que consumen alimentos ricos en vitamina A y C han mostrado tener un porcentaje de sólo 30% en relación con aquellos cuyo consumo de los nutrientes antes mencionados era bajo.

La Organización Mundial de la Salud, por primera vez, ha recomendado bajar el límite menor del uso de frutas y vegetales en la dieta a sólo 400 gramos por día (además de comer papas). A lo menos 30 gramos adicionales debieran incluirse en la dieta diaria, los cuales pueden ser en forma de frijoles, nueces y otras semillas.

Las frutas son esenciales para la salud 

Los adventistas, particularmente, han enfatizado el consumo de frutas por declaraciones como esta:

Las frutas son esenciales para la salud.— La Educación Cristiana, p. 300

Hemos de considerar las árboles cargados de frutos, como verdaderos regalos de Dios; como si Dios colocara estas frutas en nuestras propias manos

El Señor desea que los que viven en los países donde se pueden obtener frutas frescas durante gran parte del año, reconozcan la bendición que tienen en ellas. Cuanto más dependamos de las frutas frescas tal como se las corta del árbol, tanto mayor será la bendición. — Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, p. 114 (1902)

Se sabe que las frutas tienen muchas ventajas.

1- A menudo contienen una gran cantidad de vitaminas A y C. Esto nos ayuda a protegernos contra el cáncer.

2- Las frutas contienen fibras. Las manzanas son una buena fuente de fibra soluble, la cual baja el nivel de colesterol en la sangre. Los que prefieren tomar el jugo de la fruta en lugar de comer la fruta misma como viene del árbol, pierden a menudo, los beneficios de la fibra que es tan esencial para la salud.

3- Las frutas por lo general no requieren sal para hacerlas apetitosas. Una dieta baja en sal es importante para las personas que están bregando con alta presión arterial. Además de ser bajas en sodio, las frutas son de un elevado contenido de potasio, el cual ayuda a prevenir la alta presión.

4- Las frutas son dulce y no requieren se les añada azúcar. La mayoría de la gente consume mucha azúcar refinada en su dieta.

5- Las frutas contienen mucho liquido, cuando se las consume como parte de la comida, así se evita el tomar agua, lo cual es saludable para una buena digestión.

6- Las frutas son bajas en calorías, por lo tanto, son excelentes en una dieta cuyo objetivo es prevenir el sobrepeso, son las indicadas en el tratamiento recomendado para los obesos.

7- Las frutas no contienen colesterol, y generalmente son bajas en grasa. Esto, mas la fibra que contienen, y posiblemente el beta caroteno, (vitamina A prefabricada) todo contribuye a prevenir enfermedades del corazón.

Usando dos o más porciones de fruta al día, el hombre tiene únicamente el 26 por ciento de riesgo de contraer cáncer comparado con aquellos que comen fruta menos de tres veces por semana. Los que consumen tomates cuatro veces por semana, tienen sólo el 63% de riesgo usual de contraer cáncer de próstata. Los que consumen fruta mas de dos veces al día, tienen menos de un tercio de riesgo de contraer cáncer del estómago, comparados con los que las comen menos de tres veces por semana.

Las frutas secas son buenas para la salud

Los adventistas siempre han estado a favor de las frutas secas.

Donde las frutas desecadas, como las uvas pasas, ciruelas, manzanas, peras, melocotones y albaricoques o damascos, puedan obtenerse a precios moderados, se verá que pueden emplearse como alimentos de consumo corriente mucho más de lo que se acostumbra, y con los mejores resultados para la salud y el vigor de toda clase de personas activas.— Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, p. 113 (1905)

Los resultados del estudio hecho entre los adventistas mostraron, que los que consumen frutas secas regularmente, tuvieron únicamente 19% del riesgo usual de contraer cáncer pancreático y su riesgo de contraer cáncer de próstata se redujo en un 50%.

La conveniencia de gastar mejor en frutas, legumbres y verduras 

El dinero que es gastado en comprar carne, sería mejor aprovechado en comprar una buena variedad de frutas, verduras y granos.— Revista Adventista 5-08-83

Usese la misma cantidad de dinero que se gasta en carne para comprar frutas.

Proporcione una abundancia de alimento bueno y sano. No practique la economía en este sentido. Reduzca sus cuentas de carne, pero tenga abundancia de buena fruta y verduras— Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, p. 491 (1884)

A menudo los médicos aconsejan a los inválidos que visiten otros países, que vayan a alguna fuente de agua mineral, y que atraviesen el océano para recuperar la salud, cuando en nueve casos de cada diez, si comieran en forma temperante, e hicieran ejercicio saludable con un espíritu alegre, recuperarían la salud y ahorrarían tiempo y dinero.— Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, p. 356, (189)

Se ha demostrado que una dieta de granos y verduras, es la dieta más económica con relación a los nutrientes comprados por cada dólar. Hace algunos años, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos hizo un estudio sobre qué tipo de alimentos proveían más nutrientes por cada dólar gastado. Por ejemplo, quiso saber ¿cuánto hierro podía uno comprar por cada dólar gastado si se compraba granos, o si se compraba carne o papas? El estudio halló que se podía comprar más hierro por cada dólar gastado cuando se compraba frijoles, chícharos o cacahuates. En otras palabras, las legumbres son la fuente más barata de hierro. La próxima fuente más barata fueron las papas, luego siguieron en orden las harinas, los cereales, y el grupo de alimentos horneados. Continuaron estudiando la lista de los diversos nutrientes, mostrando qué alimentos proveían más nutrientes por cada dólar gastado. Pero, las amas de casa no pueden comprar hoy vitamina C y mañana hierro. Ella comprará todos estos nutrientes de una buena vez.

Así, cada vez que un grupo de alimentos proveía la mayor cantidad de un nutriente específico por dólar, se le asignaban seis puntos. Si proveía menos, se le asignaban cinco puntos. El Departamento de Agricultura enlistó varios alimentos que proveían los mejores nutrientes por cada dólar como la mejor compra hecha. Cuando estos alimentos fueron enumerados como la mejor compra por la cantidad de nutrientes proporcionados, la papas y el grupo de los cereales estuvieron a la cabeza por cada dólar gastado. Próximo a este grupo estuvieron las legumbres, como las que más nutrientes proporcionaron por cada dólar gastado. En cuarto lugar se hallaron las verduras. Las mejoras compras fueron los semillas, las papas, los frijoles, las verduras y los vegetales de color amarillo, justo la dieta original dada por Dios al hombre en el principio.

En los países donde el ingreso per capita es bajo, y el 60 – 80% del ingreso se emplea en la alimentación, los alimentos seleccionados por el pueblo como parte de su dieta principal fueron los siguientes: En China fue el arroz y la col; en México fueron los frijoles y las tortillas; en los Estados Unidos cuando la gente era pobre, eran los frijoles y las papas. Tales alimentos proveyeron la mejor nutrición por cada dólar gastado.

La peor compra por dólar gastado fue el azúcar, pues prácticamente no contiene minerales o vitaminas. El hallazgo más sorprendente próximo al azúcar, fue la pobreza de nutrientes en la carne y el  pescado. No significa esto que no se halla ningún nutriente en estos alimentos, sino que la cantidad de ellos era ínfima por cada dólar invertido, en otra palabras son alimentos con nutrientes muy caros.

Por otra parte, la carne de res nos proporcionaría 6.5 veces más grasa, y esta es alta grasa saturada. La proporción entre los ácidos grasos saturados y los polinsaturados es de 0.09, mientras que en las lentejas es 3.35. Un kilogramo de carne de res tiene 900 miligramos de colesterol, y un kilogramo de lentejas O. La carne de res no contiene fibras ni carbohidratos. La carne es un alimento deficiente en carbohidratos.

Entre más colesterol y grasas saturadas entran en la dieta, mayor es el riesgo de enfermedades de las vias coronarias. La ausencia de fibra generalmente tiene correlación con el incremento en el riesgo de cáncer del colon. La carne de res proporcionaría algo de vitamina B-12, más selenio y más cinc que las lentejas. Sin embargo, el cinc en las lentejas sería suficiente para satisfacer las necesidades de una persona. Ni el bistec ni las lentejas son buenas fuentes de vitamina A o C. Esta es la razón, por supuesto, por la cual el individuo necesita una adecuada variedad en la alimentación.

Se ha dicho que los diabéticos deberían comer carne, ya que no debieran tener una dieta elevada en carbohidratos. Es cierto que hace más de 20 años, clínicamente se enseñaba que los diabéticos deberían tener una dieta baja en carbohidratos. Esto era para de controlar el nivel de azúcar en la sangre. Como resultado, la carne, los huevos y el queso fueron recomendados. Se explica entonces por qué el 75% de los diabéticos morían prematuramente de enfermedades cardiovasculares.

En el mundo entero, el costo relativo por cada nutriente comprado es más elevado cuando se compra carne, y menor cuando se adquieren de los vegetales. Nuestro pueblo debería estar a la cabeza en sus comunidades enseñando a la gente cómo regresar a la dieta original que Dios dio al hombre. Esta dieta no sólo nos previene en contra de las enfermedades, sino es superior desde el punto de vista económico. Hay más religión en un buen pan que lo que muchos se imaginan. Hay más religión en la dieta original que lo que muchos creen.

La grasa animal prohibida

Como familia, estáis lejos de hallaros libres de enfermedad. Habéis usado el sebo de los animales que Dios en su Palabra prohíbe expresamente: `Estatuto perpetuo será por vuestras edades, dondequiera que habitéis, que ninguna grosura ni ninguna sangre comeréis’ (Lev.3:17).— Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, p. 470 (1868)

Convenientemente preparadas, las aceitunas, lo mismo que las oleaginosas, pueden reemplazar la mantequilla y la carne. El aceite tal como se consigue en la aceituna, es muy superior al aceite animal y a la grasa.— Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, p. 416. (1905)

Los adventistas han promovido una dieta vegetariana. Si se sigue el  mandato bíblico acerca la dieta que prescribe únicamente carnes limpias, la grasa hallada en la carne debe excluirse. Los quesos añejos son también excluidos, por no ser propios como alimentos.— Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, p. 440-442

La Academia Nacional de Ciencias afirma que el cáncer está más íntimamente relacionado con el total de grasas saturadas (68% de origen animal) mas bien que con las grasas provenientes de las plantas que son grasas polinsaturadas. Los cánceres de próstata, del colon, de los ovarios, del páncreas y de otros tipos, son más comunes entre los omnívoros comparados con los vegetarianos. El aumento en el cáncer de mama a nivel mundial, tiene razón directa con el consumo de grasa animal y el aumento de la población mundial. Sin embargo, este tipo de cáncer no muestra ninguna relación con el consumo de grasa vegetal.

Esencialmente, los ácidos grasos vienen primordialmente de las plantas. El ácido linoleico se halla en forma adecuada en las semillas. El ácido linoleico reduce el riesgo de la hipertensión, refuerza las plaquetas, conjunta los glóbulos rojos, baja el nivel de colesterol en la sangre, reduce el riego de un ataque al corazón, y últimamente se ha descubierto que reduce el riesgo de la fibrilación ventricular.

La dieta original era la ideal, pues no contenía grasa animal, sino suficiente ácidos grasos polinsaturados esenciales proveniente de las plantas.

Coma un buen desayuno

Es la costumbre de la sociedad tomar un desayuno liviano. Pero esta no es la mejor manera de tratar al estómago. En la hora del desayuno el estómago está en la mejor condición de digerir más alimento que en la hora de la segunda y tercera comida del día. El hábito de no desayunar, y cenar abundantemente es erróneo. Haga que su desayuno sea la comida más abundante y apetecida del día.— Conducción del Niño, p. 367

Un informe presentado en Washington, D.C. en la Conferencia Nacional sobre Colesterol e Hipertensión Sanguínea sugiere, que el no desayunar puede hacer que las plaquetas se tornen pegajosas y aglutinantes, aumentando así el riesgo de un ataque al corazón. Cierta proteína la cual es índice de la tendencia de las plaquetas a aglutinarse, es 2.5 veces más alta cuando uno elimina el desayuno que cuando lo toma.

Una dieta  equivocada puede aumentar el deseo por consumir alcohol

Muchos que no quisieran hacerse culpables de poner sobre la mesa vino o bebidas embriagantes, no reparan en recargarla con alimentos que despiertan tal sede de bebidas fuertes, que se hace casi imposible resistir a la tentación. Los malos hábitos en el comer y beber quebrantan la salud y preparan el camino para la costumbre de emborracharse. — Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, p. 146, (1905)

El Dr. U.D. Register ha demostrado en estudios hecho con animales, que una dieta pobre típica de un adolescente suministrada a animales, despertó en ellos una sed por consumir alcohol en lugar de agua cuando les fueron ofrecidos ambos. Esto ha mostrado ser el resultado de la producción de morfina en el cuerpo la cual crea el deseo de más morfina. Por experiencia, pronto aprenden que el alcohol bloqueará otra acción bioquímica, resultando en la producción de más morfina.

Una dieta a base de carne, una dieta suculenta, y una dieta empobrecida, tienen los mismos resultados.

Los alimentos suculentos a base de carne y un régimen empobrecido, producirán los mismos resultados.— Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, p. 463, (1870)

En el estudio sobre salud practicado entre los Adventistas, mostró que los varones que consumen carne, tuvieron cuatro veces mayor incidencia de ataques al corazón al llegar a la cuarta década de su vida, que los varones vegetarianos. Esto se debió primariamente al colesterol y las grasas saturadas de la carne.

Una dieta suculenta, a base de carne, crema, huevos y azúcar, usualmente es abundante en grasa. Repito, la crema y los huevos contienen abundante colesterol y grasas saturadas. Estudios han mostrado, que la combinación de estos dos con el azúcar, tiene un efecto potencializador sobre el nivel del colesterol en la sangre y los triglicéridos. Este tipo de dieta, resultará en un aumento en el riesgo de ataques al corazón.

Un factor de riesgo descubierto recientemente que propicia la arterioesclerosis y el ataque al corazón es la homocisteinemia. En un estudio realizado se halló que el 20% de los pacientes a quienes se les ha colocado un tuvo de derivación (bypass) en las coronarias han tenido homocisteinemia. En una conversación reciente con el doctor William Castelli, ex-director del Estudio Framingham Sobre los Servicios de Salud Pública en los Estados Unidos, sugirió  que el porcentaje antes mencionado del 20% quizás podría ser el doble. La homocisteinemia se debe a la falta de las vitaminas B-6 (piridoxina), B-12, o ácido fólico. Esta es una condición fácilmente tratable, pues puede curarse ingiriendo estos nutrientes. El problema consiste en hallar tal condición en pacientes que no presentan ningún síntoma.

Este es un ejemplo de cómo una dieta a base de carne, una dieta suculenta o una dieta empobrecida, puede producir los mismos resultados.

Nuestras creencias serán examinadas por los Grandes del Mundo

Toda posición en favor de la verdad tomada por nuestros hermanos tendrá que soportar la crítica de los más grandes intelectos; la cúpula de los más grandes hombres del mundo serán puestos en relación con la verdad, y por lo tanto toda posición que tomemos ahora debiera ser examinada críticamente y probada con las Escrituras. Ahora parece que pasáramos inadvertidos, pero no será siempre así. Se están fraguando movimientos que nos pondrán sobre el tapete, y si nuestras teorías de la verdad pueden ser desmenuzadas por los historiadores o los más grandes hombres del mundo, eso será hecho. Carta 6, 1886— El Evangelismo, p. 55

Ciertamente, esto ya ha acontecido en el campo de la salud. El gobierno de los Estados Unidos ha invertido 13 millones de dólares al hacer un estudio acerca de la salud de los adventistas. Se han escrito más de 250 artículos científicos sobre los hábitos de los adventistas. Todo esto ha impactado a la Organización Mundial de la Salud, así como a otras muchas instituciones científicas, las cuales han hecho recomendaciones al público en general respecto a la mejor forma de alimentarse.