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Reporte Misionero Num. 1 – De tener todo a tener nada, Que bendición…

¡Al fin podemos publicar nuestro primer reporte misionero! les pedimos se tomen un ratito para leerlo.

¿Que si hemos estado ocupados?

Sinceramente pensaba que como misioneros nos íbamos a aburrir un poco por falta de trabajo. Pensaba que la vida de misionero era más suave. Que equivocado estaba. Y sé que Yamilka y los niños piensan ahora diferente también. A veces están tan cansados que ni se quieren levantar en las mañanas. Pero no me arrepiento ni cambio mi antiguo trabajo por este trabajo que acabamos de comenzar ya hace 3 meses.

Sí, ya han pasado 3 meses intensos acá en Bolivia. Primero que nada nos disculpamos por no haber hecho este reporte antes como le dijimos a todos ustedes nuestros amigos en Estados Unidos, sabemos que se estarán preguntando que ha pasado con nosotros. Pero aquellos de ustedes que saben como es la vida del misionero saben que casi no tenemos tiempo de sentarnos ni a escribir. Hemos estado en el corre y corre desde que llegamos el 3 de octubre a Bolivia. ¿Que si pensamos en que vendrán tiempos mas suaves? Oh! no creo. Pero estar ocupados nos mantiene enfocados en nuestro trabajo misionero.

Un mes completo de papeles y trámites legales

¡No hemos tenido nada de descanso! Pensábamos que a nuestra llegada a Bolivia podríamos descansar de los últimos meses de preparativos en Estados Unidos para nuestro viaje a Sur América, pero desde el segundo día que aterrizamos en Bolivia empezamos los trámites para obtener la residencia boliviana, la cual la hicimos por los próximos 3 años pues es el límite máximo de tiempo que dan acá en Bolivia para vivir en el país si eres extranjero.

Ruta que tomamos en nuestro viaje desde Idaho a Georgia.

Cada día saliendo a las 6 de la mañana para pasar todo el día en filas de una oficina de gobierno a otra! Lo mismo todas las semanas durante un mes. Oh! ¿que si es una locura? si lo es. Acá en Bolivia las cosas no son muy organizadas ni eficientes, si hay una manera fácil y una difícil de hacer las cosas, acá (al menos con asuntos de gobierno y legales) escogen la más difícil.

Es increíble cuanto papeleo hay que hacer. Pero gracias a Dios pudimos hacer los tramites aunque tuvimos que pagar algunas multas por no terminar a tiempo. Y claro de quién fué la culpa de no terminar a tiempo, de los mismos funcionarios de gobierno y los procedimientos no tan eficientes que tienen.

De tener todo a tener nada

Nuestro proceso de adaptación comenzó desde el mismo primer día en que comenzamos a salir de nuestras cosas en Estados Unidos. Muchas de las herramientas que habíamos adquirido durante los años las tuvimos que vender para recaudar fondos para nuestro viaje, algunas se las regalamos a amigos que las necesitaban y otras las donamos a otros misioneros que las necesitaban más que nosotros. Oh! cuan difícil fué dejar esas cosas cuando sabíamos que las necesitaríamos en algún momento futuro, pero sabíamos que estábamos dando un gran paso, y Dios sabe cuando necesitamos las cosas. Estamos seguros que El las proveerá si las necesitaremos para hacer su obra. Y sí que hay necesidad en el campo misionero pero hemos aprendido que es en el momento de Dios y no en el de nosotros.

Cuando llegamos al aeropuerto con nuestras maletas nos sentimos pequeños e insignificantes pues ahora sí que no teníamos nada, ni carro, ni casa, en fin nada, solo los bultos con nuestra ropa. Pero Dios ha provisto lo necesario.

Al momento que escribimos este reporte estamos viviendo en un cuarto los cinco de nosotros, bueno la pequeña casita donde vivimos es en realidad un cuarto y la cocina, Kaleb duerme en la cocina, Paola y Génesis en una misma cama y papá y mamá en otra cama de una persona, y que experiencia pues a veces dormimos con un pie fuere de la cama pues no cabemos.

La vida acá sin los recursos a los que tenemos acceso en los Estados Unidos no es fácil, hay que inventárselas para hacer que las cosas funcionen y sucedan, y aunque con pocos recursos o a veces sin recursos nos las hemos arreglado para hacer nuestro trabajo y así hay que hacerlo cada día pero Dios es bueno y siempre aparece algo que funciona y el provee lo mínimo pero necesario. Oh que proceso de adaptación y aprendizaje del cual tanto necesitamos.

Herramienta para destapar baños, la cual tuvimos que inventar para usarla como una bomba de mano.

Dios provee lo necesario

Luego que desempacamos la ropa en nuestra nueva casita o mejor dicho cuartito nos sentamos y preguntamos: ¿Y cómo cocinamos y comemos acá? Bueno empezamos a preguntar y comenzamos a ver como íbamos a hacer sin estufa y sin nevera… Y una vez más Dios proveyó, al menos para poder comenzar, pues otros misioneros nos prestaron nuestra primera estufa y nevera (bueno al momento que escribimos este reporte ya llevamos 3 neveras pues no han estado en el mejor de los estados, pero hay que hacerlas funcionar). Bueno tendremos que comprar nuestra propia nevera, nuestra propia estufa y nuestra propia lavadora de ropa tan pronto como Dios provea los fondos necesarios, pero le damos gracias porque aunque no están en el mejor de los estados El ha provisto hasta el momento.

Sólo nos llevamos la ropa! Nada más…
A organizar se ha dicho…
Llegamos muertos de cansados! Este es el cuartito donde dormimos actualmente, sí los cinco apretados… Pero es solo por un tiempo.
Es una bendición tener un techo sobre nuestras cabezas. Esta es la casita de 1 solo cuarto donde vivimos pues aunque no es muy grande se comparte con otros misioneros.
Nuestra pequeña cocina.

Pero a veces aunque Dios provee lo necesario la vida no es tan fácil pues para ir a comprar comida tenemos que ir en “Trufi” ó en “Micro” (en otros países una guagua o transporte público), ¡Y que experiencia! Todos apretados pues no hay reglas de juego aquí, la única regla que se aplica es “súbete si cabes aunque vayas apretado” y ya se imaginarán. ¿Leyes de tránsito? olvídense, no hay, o al menos no las siguen, ¡es una locura! pero no deja de ser una verdadera aventura.

Esperando el “Trufi”. Transporte público para regresar a la casita.
De regreso luego de ir a comprar comida para la semana. Si hacemos mucho ejercicio! Caminar con la compra en mano 2 millas… y que si pesan las bolsas!

¡Nada de ”Junk Food” o comida rápida chatarra!

Cambiamos los Taco Bell y los Walmart por el “Abasto” (mercado de frutas y vegetales). Hemos comido más frutas y vegetales en casi 3 meses que lo que pudimos llegar a comer en los últimos 15 años. Y no mentimos. Gracias a Dios que podemos llevar una vida más saludable en cuanto a la alimentación se refiere pues acá no existen las cadenas de comida rápida, todo es natural. Y en cuanto al precio para que tengan una idea podemos comprar un racimo entero de plátanos verdes por sólo $2.16 cuando en Estados Unidos llegamos a pagar hasta $1.00 por cada plátano verde. Acá podemos comprar 100 chinas o naranjas por sólo $5.76 cuando en Estados Unidos llegamos a pagar $8.00 por una bolsa que no tenia ni 12 naranjas. El dólar americano acá en Bolivia rinde mucho, con poco se puede hacer mucho y aveces lo despilfarramos y malgastamos en cosas innecesarias, no lo valoramos y no vemos lo mucho que se puede hacer en la obra de Dios acá en países como este.

Toda la compra la tenemos que llevar caminando! aquí con un racimo de plátanos al hombro.
Este es nuestro Walmart!

A trabajar se ha dicho!

Actualmente estamos trabajando construyendo la cual será nuestra casita acá en Bolivia, al menos por los próximos 3 años o hasta que Dios diga. La cual se esta construyendo con fondos donados por un donante desde los Estados Unidos los cuales están destinados para la construcción de algunas casitas para misioneros. Estas casitas son usadas por los misioneros por el tiempo en que permanezcan acá en la misión. Una vez más alabamos a Dios por que el provee y como decimos “esto no es de nosotros, es de Dios, es su negocio, nosotros solo somos trabajadores en su viña” y El provee lo necesario para hacer su trabajo.

Nuestra futura casita en sus primeras etapas.
Nuestra futura casita en proceso.
Trabajando en un marco para una puerta con mi ayudante favorito.

Acá hacemos de todo un poco, lo que el día llame a hacer eso hay que hacer. Yamilka ha tenido que cocinar para la tropa de misioneros solteros que actualmente trabajan acá, ha sido de gran bendición en el área médica ayudando desde sacando insectos en oídos, orientando sobre salud alimentación y atendiendo mujeres embarazadas las cuales querían que Yamilka fuera su partera pues querían tener a sus bebes en casa pero por complicaciones de salud no pudieron tenerlo en casa y Yamilka tuvo que ir al hospital de emergencia con ellas unas cuantas veces hasta que finalmente pudieron tener sus bebes.

Yamilka orienta a Ruth y David (una familia peruana) sobre como llevar un plan de alimentación saludable. Ruth estaba a punto de tener a su bebe y Yamilka fué su consejera y enfermera.

Un Sábado al asistir a la iglesia (una iglesita pequeña en un barrio llamado Pedro Lorenzo) una hermana estaba pasando por un dolor intenso causado por una enfermedad llamada “La enfermedad de Chagas”, en la mañana se reunieron para hablar sobre su enfermedad y orar con ella. Ese mismo Sábado en la tarde junto con otra familia misionera visitamos a esta hermana en su casa para tratar de ayudarle a cuidar de su salud y ver su actual condición, la cual estaba en un delicado estado, Yamilka le recetó unos remedios naturales y la aconsejó sobre como tratarse ella misma en su casa, su esposo estaba muy preocupado, al final oramos y le dejamos algo de dinero para que pudieran pasar esa semana y ella pudiera quedarse en la casa y recuperar su estado de salud. Gracias a Dios actualmente ella está mejor y estable.

Llevando algo de comer a una familia como parte de nuestra obra misionera.
Yamilka junto con Sinaí (otro médico misionero) orientando a Elizabeth quien contrajo la enfermedad de “Chagas” un Sábado de mañana.
Intercediendo en oración por Elizabeth.
Yamilka recetando un programa de jugos y un plan de alimentación natural a Elizabeth.

Dios también está abriendo las puertas para ayudar en el área de la educación, Yamilka ha estado dando seminarios a los padres misioneros sobre la verdadera educación de la manera que Dios aconseja que se eduquen a los niños. Luego de sólo dos semanas enseñando en la pequeña escuelita para niños de padres misioneros estos niños han mostrado un cambio en actitudes que antes no había sido posible. Algunos padres y otras maestras se han dado cuenta del cambio en los estudiantes y han dado gracias a Dios por haber puesto este currículo basado en la Biblia aquí en este lugar. Este es el currículo que nosotros hemos usado con nuestros niños al enseñarlos en casa pero no está en español por lo cuál hasta este momento no se conocía acá en Sur América. Por esta razón les pedimos nos mantengan en sus oraciones pues es un proyecto grandísimo y una responsabilidad muy grande sobre nuestros hombros ya que muchos nos han pedido que implementemos este sistema de educación acá en Sur America. Actualmente Yamilka tiene una invitación para ir a Argentina a enseñar y dar charlas sobre la verdadera educación.

Yamilka enseñando a varios niños usando el método establecido por Dios. Un programa basado únicamente en la Biblia.

En otra ocasión casi a media noche tuvimos que inventar una herramienta para destapar baños o tuberías (la foto que mostramos más arriba al comienzo de este reporte). En el campo misionero la mayoría de las veces no se cuenta con las herramientas adecuadas o los fondos para comprarlas pero Dios siempre provee sabiduría y lo necesario para hacer el trabajo. En este caso tuvimos que inventar un destapador (bomba de destapar) para resolver un problema en una casa que se inundó de agua. En Estados Unidos una bomba de baño la tiene todo el mundo por solo unos dólares, pero en otros países no es tan fácil. Pero Dios siempre provee. Así es el campo misionero, empeño, sabiduría del cielo y la ayuda de Dios.

Construyendo un techo en metal en una de las casas de misioneros.
Con mi ayudante favorito trabajando en el esqueleto de las paredes internas de la casa.
Sudando la gota gorda!

Futuro piloto misionero!

Ha sido una experiencia increíble el poder trabajar en la obra de la aviación médica misionera. Actualmente ya tenemos la escuela de aviación donde al comenzar este año entrante estaré comenzando mi entrenamiento de vuelo para sacar mi licencia de piloto privado. Gracias a Dios ya tenemos todo en orden para comenzar, solo necesitamos completar los fondos para la primera parte. Pero confío en Dios que podamos tener los fondos completos para principios de año.

Frente a la escuela de aviación con mi amigo quien acaba de obtener su licencia de piloto Miguel Farías.
Otro futuro piloto prosando frente a una de las avionetas que estaré usando para mi entrenamiento de vuelo. Estas mismas avionetas son las que usamos para la aviación médica.

Luego de obtener la licencia de piloto privado, continuaré con el entrenamiento de vuelo por instrumentos (volar sólo por referencia de los instrumentos o relojes del avión para poder volar de noche en oscuridad y en condiciones no favorables para poder volar), el cual es un requisito para poder volar como piloto misionero.

Pido sus oraciones para poder empezar este entrenamiento y poder completarlo con éxito. Esta será una tarea un tanto complicada pues tendré que dividir mi tiempo entre ir al aeropuerto en la ciudad para lo cual al igual que cuando vamos a hacer las compras de comida tendré que ir en “trufi” (transporte público), estudiar y trabajar en nuestra obra misionera. Oh! y no parece que los días tienen suficientes oras para tanto.

Este ha sido un reporte un poco largo, pero esperamos haya sido informativo y esperamos poder hacer informes más seguidos de ahora en adelante (más cortos).

Si tienes algo que decirnos puedes dejarnos tu comentario en la sección de comentarios más abajo, nos gustaría saber de ti. Dios te bendiga

Recordando la infancia, acá en Bolivia todo se vale. Hasta viajar a la ciudad en la parte de atrás de una camioneta.

Hasta el próximo reporte. Dios te bendiga,
Axel, Yamilka, Paola, Kaleb y Génesis

 


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